El escudo de armas de la Muy Noble y Leal Ciudad de Mérida

Posted on enero 06, 2018, 4:05 pm
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MERIDA, YUCATAN.- Al cumplirse hoy CDLXXVI aniversario de la fundación de nuestra Muy Noble y Leal Ciudad de Mérida, vale la pena conocer  un poco acerca del origen  y detalles en torno al emblema heráldico de la antigua Emérita de Montejo.

No había transcurrido mucho tiempo de haber sido fundada por el conquistador Francisco de Montejo , “El Mozo”, el 6 de enero de 1542 y ya la nueva población de Mérida, la de Yucatán, comenzó a cobrar relativa importancia en la Nueva España, pues en esta urbe peninsular se establecieron conocidos personajes de alcurnia y además era un auténtico centro de operaciones comerciales tanto por tierra como por mar.

A raíz de lo anterior, los propios vecinos y las autoridades del Cabildo pidieron a la Corona Ibera que se otorgara un escudo de armas a la urbe para distinguirla e identificarla dentro del contexto de las ciudades fundadas en los territorios recién conquistados.

Pasaron 70 años desde la fundación de nuestra Mérida sobre la antigua ciudad Maya de T-Ho Ichcanzihó para que se atendiera el clamor  de los meridanos y fue así que el 18 de agosto de 1618, el Rey Felipe III de España concedió la dádiva heráldica  que hoy conocemos.

De acuerdo con la Real Cédula expedida en aquella fecha, el escudo de armas de Mérida  está dibujado sobre un campo dividido verticalmente en dos partes iguales, no son cuarteles  como se dice en varios textos de Historia, pues no está fragmentado en cuatro partes.

En el costado izquierdo hay un castillo torreado en campo azul y en derecho aparece un león rampante o parado sobre sus patas traseras, en campo verde. A manera de remate tiene una corona ducal ligeramente separada del borde superior del escudo.

El diseño y dibujo originales de este emblema heráldico de Mérida, Yucatán no lleva texto o leyenda alguna, ni otros detalles que a lo largo del tiempo le agregaron escritores, historiadores, pintores y escultores, quienes de esa manera tergiversaron el concepto auténtico de nuestro escudo de armas.

Para avalar lo anterior, basta saber que en los Archivos de Indias, en Sevilla, España así como en libros muy antiguos, el escudo de Mérida muestra sus características originales, pues como dije antes, este blasón ha sufrido modificaciones fuera de la realidad, como por ejemplo, que en alguna época se le agregó en la parte inferior unas ondas que semejan agua, lo que convierte al emblema con tres campos.

Pero además, el contorno original del escudo es de una sola línea sin llevar bordes o marcos, como se observa en algunas versiones  estilizadas. Tampoco debe llevar las dos ramas de laurel y olivo cruzadas entre sí y mucho menos un cintillo en la parte de abajo con la leyenda “Muy Noble y Leal Ciudad de Mérida”, pues tal distinción se le asignó a nuestra urbe el 13 de julio de 1619, es decir, un año después de que se expidiera la declaratoria real del escudo, lo cual no significa que se le tenga que agregar dicho texto en el contorno del emblema.

Sin embargo, a lo largo de muchos años se ha cometido el grave error de usar la versión del escudo con los detalles citados, que alteran o modifican  de manera sustancial el blasón original, ya que todo parece indicar que nadie hasta hoy ha percatado  de ello para tratar de enmendar esa falta.

Incluso, hasta hoy, las mismas autoridades municipales solapan tales errores pues es común observar que en los documentos oficiales emanados del Ayuntamiento o en anuncios publicitarios, se empeñan en utilizar un escudo de Mérida falso o alterado.

Recuerdo que en 1991 le hice tales observaciones a la entonces Alcaldesa panista Ana Rosa Payán Cervera, pero jamás hizo caso y lo mismo ocurrió con sus sucesores en el Cabildo, pues nadie se interesó en reparar esa irregularidad que atenta contra la imagen auténtica de nuestro escudo de armas.

Hace unos 30 años, el extinto investigador e historiador yucateco, Don Andrés Ayuso Cachón, se propuso averiguar el origen del desaguisado y reveló que luego de arduas consultas y pesquisas en libros, documentos y demás testimonios alusivos, encontró la razón de los cambios innecesarios en la imagen heráldica de Mérida, Yucatán.

Resulta que en 1914, la Comisión Reguladora del Mercado del Henequén expidió unos billetes de 50 centavos a cargo de la Tesorería del Estado y en ese papel moneda aparecía el escudo meridano con las ramas de olivo y de laurel, el cintillo inferior con la leyenda y un tercer campo a manera de espejo de agua, debajo del castillo y del león.

Se sospecha que algún empleado de aquel organismo o tal vez el artista que diseñó el billete quiso lucirse o quedar bien con sus jefes y le añadió los detalles innecesarios al escudo y desde entonces, hasta la fecha se sigue cometiendo el mismo error de emplear aquella versión tergiversada de nuestro escudo de armas.

Por último quiero referirme a los tres escudos de Mérida más antiguos labrados en piedra que hasta ahora se conservan como parte del legado histórico y cultural de los meridanos. El más remoto, que data del año 1650, está hoy en la pared del primer descanso de la escalera principal del Palacio Municipal.

Fue colocado allí durante la memorable administración municipal del Ing. Herbé Rodríguez Abraham (1985 – 1987), pues antes permaneció adosado durante décadas en el muro exterior oriente del Portal de Granos, en pleno mercado “Lucas de Gálvez”.

El otro, cuyo origen se sitúa en el año de 1760 está empotrado en la parte superior del arco de piedra que sirve de pórtico sur del parque zoológico “El Centenario” y fue el entonces primer edil, Don Luis Torres Mesías, quien en 1961 dispuso que se instale en aquel sitio donde permanece hasta el presente.

El tercero y último esculpido en laja a mediados del siglo XIX, era propiedad de Fernando Barbachano Ponce, quien en 1970 al construir el edificio para alojar al canal 13 de televisión que era suyo, instaló la lápida heráldica en una pared exterior de la fachada y todos los que pasaban sobre la avenida “Pérez Ponce” admiraban esa obra, pues ésta era de gran tamaño.

Empero, a fines de 1981, la  estación de televisión pasó a manos del Gobierno del Estado y años más tarde, algún administrador de la empresa Sistema Tele Yucatán, S.A. de C.V. mandó ampliar el edificio para lo cual  usó el terreno de la parte frontal, de manera que el escudo monolítico quedó oculto en el interior del predio y se desconoce sí aún existe.

 

 

 

 

 

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